El frío me encontró nuevamente, tardó dos días en encontrarme y me soprendió en el medio del viaje, por lo que lo sufrí. En Atenas conocí a dos japoneses, no muy sociables, pero me uní a ellos para visitar esta cuidad conocida por sus monasterios, viajamos todo el día en tren y al llegar la temperatura había bajado mucho, así que más que recorrer los monasterios, los corrimos.
3 comentarios:
Ahora si ya te estoy teniendo un poquito de BRONCA ! ! ! !
Pareciste un ángel con cara de sueño...jajaja
Pibe, cuando estuviste en Atenas tuviste algun pensamiento filosófico??....comentalo por favor.
Javi from mardel.
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