Domingo de paseo por este Palacio que fué la casa del última emperador de Austria. Espectacular.
No tengo muchas de fotos de los lugares porque Bárbara me robó la cámara y no se cansó de sacarme fotos a mi persona. Ella es de esas personas que le gustan sacar 500 fotos personales.
Igualmente me sacó fotos muy lindas.
A la noche fuimos a comer unos típicos dulces austríacos a un típico bar austríaco que se abrió en el 1800 y pico.
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